sábado, 13 de octubre de 2007

A PROPÒSITO DEL MEDIO AMBIENTE.

Hola, queridos amigos y contertulios, ahora que las tardes se cierran en lluvia, no sobra el abrigo de las faldas de la Camilla. Claro que aùn no es tiempo de encender el brasero, eso vendrà cuando nos llegue el invierno. Voy a empezar estas pequeñas reuniones con un cuento muy a propòsito del nuevo movimiento que està llevando a cabo el "flamante" nuevo Premio Nobel Al Gore ex Vicepresidente de EEUU, para buscar las soluciones a los trastornos que sufre nuestro medio ambiente.
Hay chocolate, churros,cafè y pastas para acompael relato, !Ojalà os guste!



EL DIA EN QUE SE FUERON LAS NUBES

(Cuento apócrifo de Las Fábulas Morales)


El País era una inmensa mancha verde sobre el Mapa, a lo largo y a lo ancho recorrido por pequeñas venillas, azules en la distancia, que se convertían en ríos cantarines, lagunas risueñas y saltos jubilosos de rizadas cascadas en el momento en que te acercabas a él. Toda la pared cubría el Mapa que resaltaba sus perfiles cuando el Maestro recorría con el puntero su superficie para mostrar montes, valles, costas y mesetas.

Solo, en la parte superior en una esquina, agazapado como gato al acecho había un espacio oscuro, lleno de rocas de aristas afiladas donde jamás llegaba el puntero, es más, el maestro terminó por colgarle el escudo del Club de Fútbol local, tapando la esquina siniestra.

Los Habitantes del País, tanto los que vivían en la Capital como en los Poblados aledaños, era gente sencilla, simple y un tanto ingenua, cualidades todas ellas inherentes a la bondad que los caracterizaba. Se trabajaba en orden, pero no demasiado; se descansaba con júbilo y sin culpa, porque el trigo no escaseaba, el aceite y el vino corrían como los arroyuelos y nunca faltaba una buena bendición en la mesa de cada uno de los Moradores del País.

En Primavera, al calorcillo del sol tierno, se podían ver grandes grupos de niños, jóvenes y viejos que salían a pasear después de sus labores y cuando se sentaban sobre la hierba a descansar elevaban sus ojos al cielo que poco a poco se iba cubriendo de algodonosas nubes a las cuales encontraban forma y daban consistencia para que luego, por la noche soltaran su húmeda carga sobre la tierra que agradecía con hermosas flores la caricia del agua.

Llegado el verano, en plenas labores de recolección, los habitantes seguían con su pasatiempo favorito de formar y clasificar nubes, pero estas conscientes de su trabajo, se dejaban llevar por el Viento hasta otros Mapas donde era oportuno que ellas liberaran su carga. Así llegaba el otoño y entonces el viento jugaba un papel importante, no bien algún Honorable Ciudadano formaba una bella nube con su imaginación, el viento la barría. La diversión consistía en apostar quien era más rápido si el Hombre imaginando nubes o el viento arrastrándolas.

En tiempo de invierno, la lagunas se convertian en brillantes pistas de patinaje, donde viejos y jovenes demostraban su pericia, soltando, al hacerlo, por boca y nariz pequeñas nubecillas de vapor, que subiendo raudas hasta el cielo se unian a grandes masas heladas, que dejaban caer su carga en forma de pequeños copos blancos.

La Gente era feliz.......la Ciudad era feliz....el País era feliz........el Mundo...era feliz.

Pasaron generaciones y llegaron inventos, el tiempo se hizo escaso y hubo abundancia de prisa.

El Mapa verde de toda la pared, ahora estaba en la pantalla de un ordenador, todas las estaciones eran iguales, los Ciudadanos enganchados en la Rueda del Progreso perdían de vista la Primavera, el Otoño, el Invierno... algunos privilegiados aún disfrutaban el Verano... aunque no en su totalidad y ... las nubes empezaron a desaparecer; en su lugar, la mancha negra, siempre relegada a la esquina se dispuso a avanzar, a extenderse ,oscureciendo los cielos y soltando lluvias ácidas....contaminantes.... ¡jamás se volvió a ver completamente puro el azul del Cielo!.

Había pasado un Milenio, dentro de los húmedos túneles y galerías del Planeta, la Ciudad extendía sus ramales, algunos de los cuales terminaban en pequeños respiraderos por donde con dificultad se podía atisbar el exterior.

X3 y X4, pequeños ciudadanos, traviesos y escurridizos como ratones, lograron un día dentro de sus correrías acercarse a uno de estos respiraderos, pudiendo contemplar un espacio verde con una bóveda azul celeste, el aire era limpio y se sentía blando y dulce. Acostados de espaldas, oteando el exterior vieron como se empezaba a formar una nubecilla blanca a la cual quisieron dar forma con la imaginación. A partir de ese día, siempre encontraban la manera de escaparse y llegar al rincón mágico donde podían formar hermosas nubes, hasta que fueron descubiertos y se los llevaron para ser presentados ante el Consejo de los Ancianos y aplicarles el correctivo correspondiente.

__!No sabéis que está prohibido acercarse a los Ojos de Luz?

­­­­___ Si! ( contestó, X3, el más avispado)___Pero es hermoso lo que se divisa desde allí...!Espacios grandes, verdes y un cielo raso azul, .... de esos colores tan claros no tenemos en la Caverna, además...el aire huele muy dulce....y acaricia la cara.....___Su voz se fue extinguiendo ante la mirada severa y contrariada del Anciano.

Ambos fueron castigados y pasaron mucho tiempo sin poder moverse del gran Salón de los Castigos. Entre ellos hablaban y planeaban, porque estaban seguros de que en el exterior había un mundo mucho mas bello.... aquella nubecilla blanca y algodonosa era la prueba y...! ellos lo encontrarían!.
ESP.

5 comentarios:

Genín dijo...

Me dan escalofríos, porque desgraciadamente, presiento, que el cuento va camino de ser una realidad.
Los seres humanos ya hemos demostrado muchas veces, lo mortalmente estúpidos que podemos llegar a ser...
Y es que hay cosas que pueden ser irreversibles, o si se recuperan, tardar generaciones, que es lo que ha costado volver mierda el planeta.
Si no fuera por mis nietines, diria que "para lo que me queda en el convento..."
Si no fuera por mis nietines... y el resto de la humanidad...
Salud, Genín

Leo dijo...

Que bella historia. Pero como dice Genin, puede llegar a ser una realidad, porque vamos cada vez peor en la conservación de nuestra bendita tierra.

Ely, un beso. Leo

Mar dijo...

Precioso relato da que pensar.

El progreso, y el respecto al medio ambiente deberían se compatibles.
Nuestra Tierra, es todo lo que tenemos,y verla en el espacio nos da la medida de su fragilidad. Las futuras generaciones merecen tener un lugar con los mares limpios y el aire puro donde vivir.

Ely, tienes un bonito Blog.

Saludos Mar

Alichín dijo...

Ely: Preciosa tu historia. Y aterradora. Temas parecidos se han tratado en relatos de S.F. y en películas pero, parece que el mundo es insensible ante esos gritos de alerta. Tu relato me hizo recordar una película que ví hace mucho. Me dedicaré a recrear su mensaje para colocarlo un día de estos en mi blog. Te felicito Ely, tus relatos son hermosísimos (recuerdo siempre el de la medallita, me encantó)
Recibe un fuerte abrazo.

Belén dijo...

Querida Ely, Muy bonito tu cuento. Pero me gustaria preguntarte.

Para publicar yo un cuento o algun relato aqui en la mesa camilla tengo que hacer algo especial? Puedo o solo la creadora del blog escribe ? Perdona pero soy principiante en esto de los blog. Un abrazo.